martes, mayo 30, 2006

Buddy Guy


¿Qué tal Buddy Guy? Me preguntaron mis amigos al salir del concierto que la estrella del blues dio el pasado viernes en el Teatro Metropólitan. Yo simplemente levante los hombros. ¿Cuántas veces habré puesto alguno de sus discos? ¿Cuánto tiempo habré dedicado a descifrar sus frases o a entender su elocuencia emocional? Buddy Guy es un capítulo fundamental del blues. Sus discos son una lección, no sólo de su estilo sino del género completo y sus presentaciones, casi siempre, un ejemplo de comunión con el público. ¿Por qué entonces mi insatisfacción después del concierto? En el blues, y en muchos otros géneros, son frecuentes los desplantes meta-musicales. Ejemplos sobran: T-Bone Walker con su guitarra en la espalda, Hendrix punteando con los dientes o quemando su stratocaster, el “paso de pato” de Chuck Berry, las convulsiones de Screamin’ Jay Hawkins, las llegadas de Albert Collins al escenario con su cable kilométrico, etc. Estos recursos —esenciales con frecuencia—son parte de un planteamiento muy amplio, en los que el teatro y la música se enlazan en beneficio de la comunicación con el auditorio. La clave está en la utilización de lo teatral para apuntalar lo musical, y no al revés, como pasa en el circo o en el cine, donde es la música la que tiene el papel de intensificar el fenómeno histriónico. Tal y como paso en este concierto. Me parece que durante su presentación, el maestro dedico más tiempo a satisfacer a una audiencia ávida por “Buddy Guy , la estrella” y poco interesada en “Buddy Guy, el músico”. La vez pasada —muchos afirmaban—, se bajo del escenario y anduvo tocando por todos lados”. “¡Que chido, ojalá lo vuelva a hacer, replicaban otros!”. Y así lo hizo, Buddy Guy dedico mucho tiempo a caminar con su guitarra por los dos niveles del teatro. “¿Dónde está, dónde está? “¡Arriba, está arriba! ¡Ya se subió, qué buena onda¡. Lo malo es que mientras, el maestro deambulaba sacando sonrisas de los presentes, sólo sacó notas huecas de su guitarra, puros lugares comunes. El artista mostro su blues en breves ocasiones: una, al inicio del concierto, cuando nos erizo la piel a todos con la primera nota de su voz; un par de veces más, al dialogar con su pianista; y casi, cuando mostro al público los estilos de B.B. King, Clapton y SRV. ¿Qué tal Buddy Guy? En el concierto del Metropolitan, terrible. Al día siguiente, en mi tocadiscos, soberbio.

4 Comments:

Blogger ErosGod1 said...

La música es una comunión, en la que participan los músicos y el auditorio. Cada vez es un evento diferente, ya que las experiencias previas, los estados anímicos y los sentimientos, tanto de oyentes como de ejecutantes producen combinaciones irrepetibles. Creo que es en los eventos en directo donde el auditorio puede descubrir los verdaderos talentos del musico.

5:58 p. m.  
Blogger The Root Doctor said...

Mi querido erosgod1 (guau, con ese seudónimo debes ser muy popular con las mujeres)

Estoy de acuerdo contigo. De hecho, fue al concierto buscando esa comunión. He tenido la suerte de escuchar en otras ocasiones y en directo a Buddy Guy y aún recuerdo su extraordinaria capacidad de comunicación. En el concierto del Metropólitan, desafortunadamente no la hubo, no por lo menos en un nivel músical. El público de ese día estaba muy preocupado por conectar con "la personalidad" y no le permitió al músico conectar con el blues.

6:46 p. m.  
Blogger ErosGod1 said...

Mi estimado Dr.
Por aqui quiero hacerte llegar el agradecimiento por mostrarme los senderos genericos del blues; debo decir que es una parte de la musica que me es poco conocida; mi contacto con la ella comenzó por la llamada musica "clasica", y algunos descubrimientos me llevaron al rock sinfonico o progrsivo, basicamente a las agrupaciones inglesas, italianas, francesas y alemanas. Profano que soy en esta materia, he mantenido que la musica básicamente se divide en dos; la buena y la mala.
Leyendo tus posts he "descubierto" a Buddy Guy y a Robert Johnson; y leyendo a Agustín Aguilar he conocido las talentosas voces de Eta James, Grana Louise ( cuya actuación perdí), Denisse Lasalle, Rutho Brown y Bessie Smith; las que he sumado a las ya adoradas Ella Fitzgerald, Sara Vaughan, Billie Holiday, Koko Taylor,Areta Franklin, Shirley Horn y por supuesto a Janis Joplin!

De estas "nuevas" adquisiciones sobresalen; la versión de Budy Guy y Koko T. Born under a bad sing y con Mayal, Catfish blues. De Robert Johnson; Whiskey blues, The sky is crying y My and the devil blues.
Neofito en estos eriales,lo mejor es acudir a los musicos para colectar sugerencias que por medio de esos huesecillos llamados yunque, estribo y martillo, los Deja Vuh me alejen del nunca deseado Nirvana.

11:54 p. m.  
Blogger Dog_save_us_from_God said...

8 meses, ya debería haber sucedido algo más no?

Saludos.

10:26 p. m.  

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